PANAMÁ Y LA CRÓNICA DE UN ESTALLIDO SOCIAL

PANAMÁ Y LA CRÓNICA DE UN ESTALLIDO SOCIAL

25/07/2022


La crisis económica que sufre el pueblo panameño no es nada nueva y data desde 1980 y ello a representado diferentes estallidos sociales, ocasionando luto y dolor a miles de familias panameñas a causa de las reclamaciones justas, como han sido la caída de los mártires del 9 de enero de 1964, y las reclamaciones de los años 80, así como manifestaciones de las diferentes familias multiculturales que con forman el país exigiendo derechos básicos de una sociedad organizada. 

Sirvan de referencia para refrescar la memoria los acontecimientos del 2022, sesenta y ocho años después y treinta años a partir de 1989, en donde surgen diversos factores sociales y políticos que retratan el el ambiente del Panamá moderno pero dividido en dos aldeas una de pobreza y otra de riqueza. 

Quienes apostaron por un país libre después de la intervención a Panamá, se enfrentaron a otros graves problemas como la corrupción y el abuso generalizado por quienes controlan los poderes del Estado panameño a través de prácticas clientelistas y corruptas. 

Dicho esto se pude consensuar que hoy Panamá sufre los estragos de un sistema político que ha quitado la mirada a los grandes problemas sociales que data de décadas y han generado un estallo social que hoy es noticia en todo el mundo. 

Las voces de quienes reclaman una democracia liberal e inclusiva ponen en duda si en Panamá, existe tal democracia. A diario se escuchan en diferentes esquinas pugnas y se ven conflictos de gente noble con el gobierno y sus fuerzas, porque hay un pueblo que demanda transparencia y que las riquezas lleguen a todos. 

A diario desde diversos sectores sociales se denuncia que en Panamá hay un sistema político clientelista, y plagado de corrupción, así también las voces de quienes claman y denuncian que en el país perdura un modelo económico preferencial para una clase privilegiada y excluyente para la clase pobre , asalariada y mediana clase, gente que les toca pagar cada día más por vivir. 

Economistas criollos pero con amplio conocimiento en materia política y económica expresan que cuando se habla del modelo económico en política económica, se refiere al hecho de la toma decisiones y ha favor de quien  o de quienes  van destinados los fines de esa política económica.

Algunos expertos coinciden que en Panamá, para el año 1979, fue impuesto un modelo de Política Económica externo que es el Neoliberalismo, modelo que fue traído según las voces por el Sector Financiero Internacional, y que a sido abrigado por todos los gobiernos, desde 1980 a la fecha con la legitimidad de la mal llamada libre empresa. 

Este sistema de abusos económicos, como la especulación en el precio contra el pueblo fue el detonante social. 

De allí surge para fines de junio de 2022 un estallido social en masa que obliga al ejecutivo a CONVOCAR  un debate PÚBLICO  con las bases sociales, junta en la cual ha sido altamente censurado a partir de la difícil negociación para las reivindicaciones sociales a favor del pueblo y esas confrontaciones obliga al ejecutivo para el jueves 21 de julio de 2022,  convocar a través de la Iglesia Católica como mediadora la llamada “MESA ÚNICA DE DIALOGO POR PANAMÁ” en la ciudad de Coclé, y que a sido el epicentro de grandes enfrentamientos entre los sectores populares que conforman las alianzas por el pueblo y que exigen al gobierno de turno una economía más inclusiva y social. 

Entre las reclamaciones hechas surgen las de carácter económico, transparencia, educación y salud, alto costo de la vida, medicamentos accesibles , crisis general en la CSS y el MINSA. 

Los expertos de la coalición popular han dejado clara su posición y han reiterado que el epicentro del problema económico que ha llevado a la mayoría de panameños a la paupérizacion es un exceso en los Margenes de Ganancias (MG) de un reducido grupo económico que han mantenido el control del mercado económico de Panamá desde 1979 y es por ello que dictan la política económica del país con sus acciones capitalistas y oligopolistas lo que les permite concentran las grandes riquezas que genera el comercio a través de prácticas monopolisticas que les acumula grandes márgenes exorbitantes de ganancias en el precio, evasión, retención y exoneración de Impuestos, aunado a una serie de acciones que repuntan en contra del pueblo panameño como la corrupción. 

Para la alianza de gremios y sindicatos que conforman las voces de pueblo, reclaman que en Panamá ese sistema económico a permeado en contra de la población panameña, a partir de su implementación y como prueba de ello, a quedado en evidencia que Panamá ocupa una de las peores distribución de la riqueza en el mundo y que en los últimos diez años, la pobreza a ganado más terreno exponencialmente. 

Agregan qué es palpable los niveles de desigualdad en las mayorías de panameños y extranjeros porque quienes ostentan el poder económico también intervienen en las decisiones macro y micro, aparte de los grandes nexos con el poder políticos en turno, y en los pasados, por la cual esos factores han generado un incremento desmedido de la corrupción y genera una pobreza multidimensional de frontera S frontera. 

Acusan al gobierno y al sector privado aduciendo que este modelo no solo golpea a quienes menos tienen, sino que también dicha economía neoliberal es oligopolista y que peor aún a sido motivada por el ejecutivo en distintas épocas con grandes incentivos, en contra del pueblo y de las clases populares menos favorecidas.

Dicho lo anterior y entrando en la actualidad, las reclamaciones sociales y las diversas manifestaciones en contra del gobierno de Laurentino Cortizo, no se alejan de la historia y de un cúmulo de reclamaciones que han llegado al limite.

Para la coalición que acoge a los gremios ANADEPO, ASOPROF, SUNTRACS, representante de los PUEBLOS Originarios a nivel nacional, Campesinos, y pequeños productores agrícolas expresan que el lumbral de la pobreza a aumentado, porque sufren las imperfecciones a un sistema capitalistas concentrado, que no opera en ser equitativo en la distribución de las riquezas. 

Expresan que diversos estudios propios como el de la CEPAL, han revelado que en Panamá mas de setecientos mil panameños tienen problemas para satisfacer sus necesidades básicas y que mas de un 20% de la niñez de 0 a 5 años padece o es candidata a la desnutrición, y que por otro lado la informalidad laboral ronda cerca de un 61% aproximadamente, si se incorpora al sector agropecuario que han abandonado la agricultura y se movido a la áreas urbanas porque el modelo de pequeño y mediano productor del agro que tenían como forma de subsistencia y desarrollo personal ha fracasado por los altos costos de producción y comercialización versus la devaluación del precio de venta y que otros son quienes se benefician de sus cosechas. 

Antes estas reclamaciones considero la siguiente información: desde la pandemia ya se sentía el clamor de un cambio en la manera de gobernar y ello sugiere el cambio de un modelo económico crónico, y es por ello que para mejor ilustración me sirvo a citar un informe presentado por la Licenciada Joslyn Guerra Rodríguez, de la Dirección de Análisis Económico y Social en representación del Ministerio de Economía y Finanzas de Panamá, que fue obtenido Según Encuesta de Hogares en Panamá, para el periodo de agosto 2019 y publicado en el 2020, denominado “Pobreza e indigencia por ingreso” el cual arroja lo siguiente:


Para el año 2019, la pobreza general de Panamá alcanzó al 21.5% de la población, es decir, 917,069 personas; de las cuales, 10.0%, vive en condiciones de pobreza extrema (o indigencia), 428,005 personas. En comparación con el año anterior, un 0.6% más personas vive con ingresos menores al mínimo requerido para adquirir una canasta de alimentos, bienes y servicios básicos (línea de pobreza general); en tanto, un 0.8% más personas no tuvieron los ingresos suficientes para tener acceso a una canasta de alimentos básicos. Con base en la metodología de medición del bienestar o la pobreza, bajo el método indirecto del ingreso, de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el Ministerio de Economía y Finanzas estimó los niveles de pobreza general y extrema en Panamá, utilizando los datos de la Encuesta de Hogares de agosto de 2019, realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC). La tendencia a la baja observada desde 1991 se ha mantenido, a pesar de las alzas en los últimos dos años, tanto para la pobreza general, como para la extrema. Esto puede estar vinculado principalmente, con el auge de la economía nacional durante la última década. Entre 2008 y 2019, el Producto Interno Bruto nacional creció a una tasa promedio de 6.1% anual, generando los ingresos suficientes para ser utilizados en el bienestar de la población. Sin embargo, para el mismo periodo, la pobreza general ha disminuido a una tasa promedio de 4.2% anual y la pobreza extrema, de 3.5% anual”.


Dicho lo anterior, no queda duda de la legitimidad de las reclamaciones sociales y de los esfuerzos por lograr reducir la pobreza y mejorar la calidad de vida de cientos de miles de panameños. 

Que las actuales pugnas sociales en contra del ejecutivo son legitimas y están ligadas a fortalecer la vida de los menos favorecidos por primera vez en la historia de Panamá en democracia. 

Surge ese sentir social consonó con grandes niveles de crisis social  y económica que afrontan cientos de miles de panameños, crisis que afecta a casi un millón de habitantes, y que se traduce en bajos salarios versus el costo de la vida y principalmente en aquellos problemas de índole básico como lo es el pésimo sistema de salud, la deficiencia en la educación, falta de agua potable, escasez y alto costo de medicamentos, acceso a becas y al conocimiento y sobre todo no se excluye  la corrupción como eje principal de estos graves problemas y de la pérdida de confianza. 

Mucho mas allá de esa realidad de casi un millón de panameños, surgen otros problemas como la agonía de aquellos que están a un paso de ser alcanzados por el umbral de la pobreza, que viene como avalancha sino se toman los correctivos en materia de políticas económicas y sociales.

Es palpable que expresado lo anterior surge preguntarnos como resolver el problema y promover una solución, es por ello que los actores tienen una gran y difícil tarea de luchar para que gane el pueblo.

Entre las reclamaciones surgen las conclusiones de la Profesora Gordon, quien a hecho docencia y acusa al modelo económico que se ha gestado desde 1979, porque a sus consideraciones, es allí donde se dicta una serie de imposiciones económicas y sociales que se asocian al coste de subsistencia que le cuesta al panameño pagar más por menos cada día. 

Expresan que esa escalonada del modelo económico neoliberal esta desgastado y se a convertido en un gran problema de índole social en la región, porque quienes ostentan la gran empresa, no solo han incurrido en practicas oligopolistas y monopolísticas en contra del pueblo, sino que legislan a la par del gobierno, generándose una pauperización multidimensional. 



Para los gremialistas y afines, estas conductas ponen en manifiesto como el modelo censurado a trastocado la dignidad humana de la población en un país con un presupuesto estatal de mas de 44,000,000,000.00 (CUARENTA Y CUATRO MIL MILLONES DE DOLARES) el más grande de la región y en el que cerca del 60% de las riquezas se quedan a manos de un pequeño grupo de empresarios que controlan la comida, los bienes y servicios financieros, la luz, el agua, la energía y como si fuera poco el sector inmobiliario, aparte de  estar
relacionados con el gobierno en proveer infraestructura y medicamentos. 

Es así que urge un cambio estructural para sentar las bases y determinar una economía para la vida  en donde se empodere a casi un millón de panameños, de los cuales 300 Mil personas se acuestan sin comer y cerca de 600 mil tienen que reducir los tiempos de comida.

A criterio de los manifestantes, a nivel de país, acusan  al ejecutivo de las vicisitudes del pueblo, por la ausencia de políticas públicas y económicas que frenen el comercio desmedido. 

“tenemos una Canasta Básica no saludable y la raíz del problema por la cual los precios son exorbitantes es por los excesivos márgenes de ganancias y el ejecutivo tiene la obligación constitucional de intervenir para equilibrar los errores de un mercado imperfecto y legislar en materia económica a favor de los nobles intereses de las mayorías es decir el pueblo”


¿ Que opinas?

ESPERA MAS Interacciones. 



ENLACE DE INTERES:  https://www.mef.gob.pa/wp-content/uploads/2021/03/MEF-DAES-Pobreza-e-Indigencia-por-ingreso-2019.pdf

https://theconversation.com/las-cinco-crisis-de-panama-187398

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